jueves, 11 de octubre de 2007

Cuando te atrapa la noche...


Te soñé, y el sueño se torno húmedo y sensual. Y es que es inevitable dejar de pensar en tu sutil forma de amarme, hasta en sueños me enredo en abrazos interminables cargados de calor, mi intimidad se humedece e inflama con solo pensarte. En mi sueño me hiciste tuya, como tantas y tantas veces en que nos enfrascamos en esa lucha violenta llena de sudores y olores particulares. Besaba tus labios, mordiendo, lamiendo... compartiendo el aliento que muchas veces se confunde con el tuyo. En mi sueño... sentía tu sabor, el sabor imborrable de tu piel, de tu sexo.. Me gusta estar contigo aún en sueños, evocando tus risas, tu complicidad..

Espero verte pronto....

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